Stc 53 1985

Casos judiciales españoles

Los New Year Honours 1985 fueron nombramientos por parte de la mayoría de los reinos de la Commonwealth de la Reina Isabel II a diversas órdenes y honores para premiar y destacar las buenas obras de los ciudadanos de esos países, y honoríficos a ciudadanos de otros países. Se anunciaron el 31 de diciembre de 1984 para celebrar el año transcurrido y marcar el comienzo de 1985 en el Reino Unido,[1] Nueva Zelanda,[2] Barbados,[3] Mauricio,[4] Fiyi,[5] las Bahamas,[6] Papúa Nueva Guinea,[7] las Islas Salomón,[8] Tuvalu,[9] Santa Lucía[10] San Vicente y las Granadinas,[11] Antigua y Barbuda,[12] y San Cristóbal y Nieves[13].

Los condecorados se muestran aquí tal y como se les denominaba antes de su nueva condecoración, y se ordenan por honores, con clases (Caballero, Caballero Gran Cruz, etc.) y luego divisiones (Militar, Civil, etc.) según corresponda.

Dirección del Tribunal Supremo de España

1En las sociedades contemporáneas, es cada vez más necesario encontrar formas de acomodar la libertad de religión o de creencias en muchos ámbitos de la vida pública. O, dicho de otro modo, encontrar una solución para los problemas que surgen cuando hay un conflicto entre las normas de aplicación general y las obligaciones morales individuales derivadas del ejercicio de la libertad de conciencia, que es un aspecto de la libertad de religión o de creencias.1 Esto ocurre en una variedad de áreas: desde las obligaciones profesionales impuestas a los profesionales de la salud (por ejemplo, ginecólogos, enfermeras o farmacéuticos) hasta las consecuencias de la observancia religiosa del sábado, las objeciones de los padres a determinados contenidos o prácticas educativas, o el uso de símbolos religiosos personales en ciertos espacios públicos.

2Los conflictos de este tipo son más frecuentes hoy que en el pasado, especialmente en Occidente, debido a varios factores. Uno es el creciente pluralismo religioso e ideológico de nuestras sociedades. Otro factor es la creciente intervención del legislador en casi todos los ámbitos de la vida social; en las sociedades occidentales el Estado es intervencionista y omnipresente. Además, nuestras sociedades se caracterizan también, entre otros rasgos, por un clima cultural muy permisivo con respecto a algunas pautas éticas y significativamente rígido con respecto a otras (sin ofrecer siempre una justificación clara y racional de ese doble rasero). Es probable que esa combinación de elementos produzca zonas de conflicto en sociedades que tienden a ser cada vez más multirreligiosas y en las que se produce un creciente desarrollo de actitudes morales ateas y desinstitucionalizadas de los individuos.

Tribunal Constitucional español

El desarrollo de la sexualidad y la capacidad de procreación están directamente vinculados a la dignidad de la persona y al libre desarrollo de la personalidad y son objeto de protección a través de diferentes derechos fundamentales, señalando, desde los que se garantiza la integridad física y moral y la intimidad personal y familiar. La decisión de tener hijos y cuándo tenerlos es una de las cuestiones más íntimas y personales a las que se enfrentan las personas a lo largo de su vida, que integra un ámbito esencial de autodeterminación individual. Los poderes públicos están obligados a no interferir en estas decisiones, pero también deben establecer las condiciones para que se adopten de forma libre y responsable, situando las necesidades de quienes necesitan servicios de atención sanitaria, asesoramiento o información.

Por su parte, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de 13 de diciembre de 2006, ratificada por España, establece la obligación de los Estados Partes de respetar «el derecho de las personas con discapacidad a decidir libre y responsablemente el número de hijos que desean tener acceso a la información, la educación en materia de reproducción y la planificación familiar adecuadas a su edad y a proporcionar los medios necesarios para que puedan ejercer esos derechos», así como «mantener su fertilidad, en igualdad de condiciones con las demás».

Sitio web oficial del Tribunal Supremo de España

Contiene 15 textos con transcripción fonética grabados in situ de los narradores Peig Sayers y Máire Ruiséal. Complementa Oral literature from Dunquin, County Kerry, ed. por H. Wagner y N. Mac Congail, Belfast 1983.

Sugiere que una línea directa de fuentes escritas conecta las adivinanzas de Tochmarc Ailbe con las recogidas en Islay en 1860 por Hector MacLean (publicadas en J. F. Campbell’s Popular tales of the West Highlands, Vol. III).

31 relatos que abarcan el período comprendido entre finales del siglo XIX y la década de 1980; la mayoría en gaélico irlandés y escocés, con algunos en inglés. Textos en irlandés y escocés estandarizados, pero que conservan rasgos dialectales; con traducciones al inglés.

Author: Gustavo Ferrer